jueves, 12 de abril de 2007

Gattaca Experimento Genetico...

Autor:

Andrew Niccol

Nació en 1964, en Nueva Zelanda.
Hombre polifacético - es director, guionista y productor - y poco conocido a nivel internacional. Resulta paradójico que sean más conocidas sus películas o guiones, que él mismo.
Debutó como director en el año 1997 con la futurista y magnífica película Gattaca, que supuso el lanzamiento de Ethan Hawke y Jude Law.
Como guionista: escribió el guión de su película debut, "Gattaca"; La delirante y deliciosa "El Show de Truman" / "The Truman Show" (1998), dirigida por un compatriota suyo: Peter Weir; y en el 2002, el guión de su segunda película como director, Simone - con Al Pacino y Winona Ryder-.


Obra:

"No hay gen para el espíritu humano"

Vincent es un no-válido, una persona concebida naturalmente y no mediante el diseño genético. Eso le obliga a vivir en inferioridad de condiciones dentro de una sociedad donde la mayoría llevan una carga genética superior a la suya. Ahora ya no se hacen las distinciones según la raza, la posición social o la económica, ahora un sólo pelo tuyo puede decirles a los demás que tú eres inferior a ellos... o al menos eso parece. Vincent no se resigna a ello y quiere conseguir su sueño: trabajar en la estación espacial Gattaca y llegar a las estrellas, y no está dispuesto a que una esperanza de vida menor de 30 años le cierre las puertas a lo que siempre ha querido, de manera que se las apaña para "cambiarse" la identidad con un válido... pero no todo será tan fácil: un asesinato y una historia de amor no prevista con una válida (Irene) cambiarán el rumbo de sus planes...


Comentario:

El autor quiso decir con esta película, que ninguno de nosotros tenemos el destino marcado, que nosotros somos los únicos responsables de lo que nos pasa en nuestras vidas, que no hay que culpar a los demás por lo que nos pasa, y que además de esto debemos saber perder con dignidad y con la frente en alto, hay que saber cuando retirarse y hay que dejar a un lado el orgullo y admitir que en la vida podemos encontrar personas muchos mejores que nosotros, y en ese momento es cuando realmente debemos ser los mejores y admitirlo.